Es cierto, si te casas en los próximos meses tienes más probabilidad de que llueva el día de la boda. Esa es una de las pocas cosas que no puede controlar ni la mejor de las Wedding Planner. Después de muchos meses de preparativos, solo te queda llevar huevos a las Clarisas y cruzar con fuerza los dedos, pero si aún así las previsiones meteorológicas no acompañan y las nubes amenazan con descargar, toma nota de lo que debes tener en cuenta:

Cecilia López Fotografía

 

Siempre, siempre, SIEMPRE hay que tener un PLAN B: y esto es igual para los meses de verano ( a veces también llueve chicos).  Cuando vayáis a ver el espacio de la boda (fincas, pazos, restaurantes… lo que sea), por mucho que os enamoréis de los exteriores, preguntad cual es la opción de interiores. No sabéis cuantas veces los novios reservan un espacio sin tener esto en cuenta y al final resulta que dan lluvia y se preguntan ¿dónde nos vamos a casar? Al ver el espacio interior, no les gusta ni un pelo y ahí no hay vuelta atrás. Por eso siempre debéis preguntar por la opción B, y aunque con un poco de suerte no la necesitaréis, debe ser algo que encaje en vuestros planes. Otra opción puede ser una carpa, o un espacio de grandes ventanales.

 

 

Si ya sabes 100% que va a llover, no te amargues y piensa en qué ventajas puede tener: puedes integrar el agua en la decoración mediante vasijas con tinte que se irán llenando, hacer un córner con paraguas de colores… todo lo que sea ponerle color a un día gris y que le de personalidad a vuestra boda.

 

Steph Grant & Margie Woods

 

Las fotos pueden ser una pasada: piensa en las películas románticas ¿lo tienes? Piensa en las escenas más bonitas que conoces..¡exacto! Lluvia. El diario de Noah, Spiderman, Desayuno con diamantes, Bridget Jones, Querido John… ¿Ves por dónde voy? La lluvia es el escenario perfecto para una romántica sesión de fotos. De hecho, casi todos los fotógrafos prefieren trabajar en un clima nublado que bajo un sol radiante.

 



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Sé previsora: ten a mano un paraguas especial para tí y otro para él.  No querréis que en las fotos salga un paraguas que no os guste nada ¿cierto? Y esto incluye hablar con tu estilista: el pelo con la lluvia (por lo menos a mí), se encrespa. Si ya sabes como va a reaccionar, asegúrate de llevar un peinado con el que no estés cada 5 minutos pensando si seguirá en su sitio. Lo mismo con el maquillaje, aunque lo de las lágrimas ya nos tenía en preaviso con el Waterproof 😉

 

 

Y lo más importante: no pasa nada. Que ese sea tu mantra.  No pasa nada. Repítelo tanto como sea necesario porque es verdad: no pasa nada. Llevas meses preparando tu boda, lo importante no es si llueve o no, a alguien le tiene que tocar. La lluvia es una posibilidad que está ahí, y mi consejo es que no te empeñes en esperar un milagro e insistir en realizar la ceremonia fuera con un 99% de probabilidad de lluvia y que haya que interrumpir la ceremonia, todo porque no lo has querido asumir. Tu boda será igual de bonita llueva o no, todo depende de la actitud. Créeme.