O noviembre. O diciembre. Una boda en otoño.  Ya se que seguramente nunca lo habíais contemplado: nos casamos en julio del año que viene. En agosto. En mayo. ¿Qué hay del otoño? ¿Por qué nadie se lo plantea? Yo estoy dispuesta a acabar con esto de una vez por todas y que las bodas de otoño irrumpan en nuestro panorama nupcial. Y para ello, os voy a contar algunas ventajas decasaros cuando todos los demás (del año) ya lo han hecho

  • Se han acabado ya las bodas… o no: casarse en primavera- verano tiene como gran ventaja la temperatura, la luz… pero lo bueno precisamente de casarse cuando acaba la temporada es que vuestra boda será la única (casi seguro) que tengan vuestros invitados en esas fechas, por lo que la esperarán con más ilusión si cabe.

 

  • Mejores precios: como decía, comienza la temporada baja de bodas, por lo que podréis encontrar precios más económicos para el banquete, los servicios, más opciones, más ofertas… todo ventajas para vuestro bolsillo.

FAERIE MAGAZINE

 

  • La paleta de color:  el otoño, con todos esos matices, las hojas, los frutos, las flores…  podéis elegir para vuestra boda tonos que desentonarían en primavera o verano, muy cálidos y naturales. Piensa en nudes y tonalidades maquillaje y beis, burdeos,  chocolate y el borgoña, el malva, el melocotón o el púrpura, ocres y naranjas, verde o avellana , marrón, verde oscuro.

Ellie Koleen Photography 

 

  • Flores de temporada:  como los girasoles, la dalia y la hortensia  o silvestres   combinadas con muchos verdes, rosas de jardín y frutos del bosque. Las granadas o calabazas, por ejemplo, aportan un toque a cualquier decoración de mesa. Atrévete con las plumas también, entre el ramo, originalidad al poder.

Ramo: Lauren Scotti Photography via Junebug Weddings

 

  •  Casarte con un vestido de manga larga: La manga larga a mí me trae loca por la vida, pero es que imaginaos ese vestido, elegancia elevada al máximo exponente. Sí a la vida, sí al amore. SÍ a la manga larga.

CHANEL

 

  • Sé una novia original. Si algo aporta el frío es la necesidad de ir más tapada, por lo tanto, necesitarás más complementos. Sé una novia con pantalón, una novia con capa, con estola, guantes, zapato cerrado, un sombrero de fieltro en lugar de velo. Una pashmina. Falda de plumas.. ¡hay mil opciones! ¿Habéis visto alguna vez los abrigos de novia? Para morirse…os lo digo yo.
  • ¿Y él? Pues lo mismo. Tejidos como lana, de tweed, americanas con abrigo… las posibilidades también son infinitas.

 

  • Boda al aire libre, ¿por qué no? Es verdad que hay más probabilidad de lluvia, pero si el tiempo da tregua, cásate sobre un manto de hojas secas. Espectacular.  Elegir un espacio inesperado para esto, como un granero o un viñedo con espectaculares vistas al paisaje de otoño.

rebecca ellison

 

  • El menú: en verano los platos son más ligeros,  y puedes innovar con comidas más consistentes, con setas de temporada, frutos secos y frutas de colores vibrantes, platos calientes, caza o si estás en Galicia un buen cocido tipo romería ¿Te atreves? 
TARTA: Amy Kate Photography via Paper & Lace

 

Tendrás la oportunidad de tener una boda única, diferente al 90% de las de tus amigos y familiares. Las bodas de otoño-invierno cada vez vienen pisando más fuerte en el mundo wedding. No podrás tener una ídilica cena al aire libre, pero eso, a veces en verano tampoco ocurre, queridas. Así que, aquí una firme defensora de casarse en otoño.