1. Un sujetador bonito: y que sujete. Yo no me di cuenta de que mis sujetadores daban asco hasta que mi madre me regaló el primer Selmark. Otro rollo. Después me pasa cuando están ya para el arrastre cambio y otra vez el efecto WOW ese, pero no sé si soy la única en la sala que le coge cariño, y procrastina el renovar ropa interior, ¿no? Bueno, que cuando me case, me voy a dar un lujazo, como este conjunto de Baelle (aunque en realidad me compraría prácticamente todo). Lencería delicada y sostenible que, además, en sus piezas se pueden bordar tus iniciales. ¿A alguna se le ocurre algo más guay?

  2. Un perfume: Alaïa. Lo probé una vez y me quedé enamorada. No soy mucho de comprar perfume caro, pero con este me daría el caprichazo (115€).  Huele a pimienta rosa, fresa y peonía y un remate final de notas animales y almizcles.
  3. Un tratamiento de belleza: rituales Philip Martin’s. Conocí la marca a través de Nuria, cosmética italiana, 100% orgánica y huele que alucinas. Pero además de esto, tienen una serie de rituales para el cabello, que me los han recomendado muy mucho, entre una sesión de peluquería y spa. A tope de relajación para que no se asome la bridezilla, y aún por encima, pelazo. 
  4. Escapada: cabañitas del bosque. Un par de días aquí con tu chico. Los dos solos, sin más problema que llenar la bañera. Creo que las fotos ya os lo cuentan.
  5. Un anillo: me gustan mucho estos de Soulbask, porque además de ser una marca española, siempre me gustaron las cosas sencillas. Mi anillo de pedida se parece más a esto que a un brillantón. 
  6. Un sitio para comer: tengo como una lista interminable de restaurantes que quiero probar, sobre todo en Madrid. Pero ahora que estoy en Vigo, y ya que las revistas/ medios de comunicación siempre hablan de estos de la metrópoli, y eh! que en Galicia hay cosiñas moi xeitosas! Iría ao Tobo do Lobo, en Melide, porque esto es lo que te ponen en la mesa. 
  7. Una cosa para que mi hija herede: esta camisaza de Orseund Iris, que vale 500 paveles, pero oye si hay que invertir en algo que sé que me va a gustar para los restos, lo tengo claro. Me lo pondría hasta en la boda, con una falda ligera para el baile lo veo. Escote cuadrado, mangas bombachas y cuerpo encorsetado, es como todas las cosas que me gustan en una. Y después con vaqueros, con faldas, con TO- DO.